Cuando los niños/as sienten más de lo que pueden expresar
La ansiedad no es exclusiva de los adultos. Muchos niños experimentan ansiedad, aunque no siempre sepan ponerle nombre. A menudo, esta se manifiesta a través de conductas, quejas físicas o cambios emocionales que pueden pasar desapercibidos si no sabemos qué observar.
En Psicología Haro acompañamos a muchas familias en el proceso de detectar y manejar la ansiedad infantil, tanto desde el ámbito terapéutico como en el entorno del hogar.
¿Cómo se manifiesta la ansiedad en la infancia?
La ansiedad infantil puede presentarse de formas muy diferentes según la edad y la personalidad del niño. Algunos signos frecuentes son:
- Quejas físicas frecuentes (dolor de barriga, de cabeza, náuseas, vómitos…) sin causa médica clara
- Irritabilidad o llanto fácil
- Miedo a separarse de los padres o a estar solo
- Dificultades para dormir o pesadillas
- Necesidad constante de aprobación o miedo al error
- Evitación de ciertas situaciones (colegio, actividades nuevas, personas desconocidas)
- Problemas de concentración o bajo rendimiento escolar
- Conductas repetitivas o de control (lavarse las manos, revisar cosas)
Es importante no minimizar estas señales. Aunque no siempre indiquen un problema grave, pueden estar alertando de un malestar interno que necesita atención.
Cómo acompañar desde casa sin alimentar la ansiedad
1. Validar lo que siente
Evita frases como “no es para tanto” o “tienes que ser valiente”. En lugar de eso, valida su emoción con frases como “entiendo que esto te preocupa” o “veo que te sientes nervioso”. Sentirse escuchado reduce la ansiedad.
2. Anticipar situaciones
Ayuda a tu hijo a prepararse para lo que va a pasar. Saber qué esperar (una visita médica, un cambio de rutina, el primer día de colegio) le dará más seguridad.
3. Enseñar estrategias de calma
Respiraciones profundas, cuentos relajantes o juegos tranquilos pueden ser herramientas sencillas para ayudarle a regularse.
4. Evitar la sobreprotección
Proteger en exceso transmite el mensaje de que el niño no es capaz de enfrentarse solo a las situaciones. Es importante acompañar, pero también dejar espacio para que aprenda a gestionar sus emociones.
¿Cuándo pedir ayuda profesional?
Si la ansiedad interfiere con la vida cotidiana del niño (sueño, escuela, relaciones) o se mantiene en el tiempo, lo recomendable es acudir a un profesional. En terapia, se trabaja tanto con el niño como con los padres para que aprendan a manejar juntos las situaciones de ansiedad.
📍 ¿Notas que tu hijo o hija está más nervioso, irritable o tiene miedos frecuentes?
Ofrecemos apoyo especializado en ansiedad infantil y acompañamos a las familias en el proceso con cercanía, herramientas y orientación práctica. Contamos con un equipo de psicólogos en Vitoria disponibles para ti y tus necesidades. También puedes encontrarnos en nuestro centro en Haro.



